Muestra permanente
"Pueblos Originarios: pasado y presente”
Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano.
Museo Nacional del Hombre.
1° Sala: ARQUEOLOGÍA
Los primeros grupos
cazadores-recolectores
El noroeste argentino presenta
una geografía muy variada: bosques, valles, quebradas, desiertos, punas y
cordillera acercándose al mar. Comprende las provincias de Jujuy, Salta,
Tucumán, Catamarca, La Rioja y parte de Santiago del Estero. Comenzando
alrededor de 10.000 años este espacio permitió el desarrollo de numerosas
formas de vida durante miles de años.
Pequeños grupos de 25 a 40
personas vivían de una economía basada en la caza del guanaco y en la
recolección de plantas. Migraciones estacionales y el intercambio con otros
pueblos similares, permitieron la exploración y el asentamiento en diferentes
espacios.
Las viviendas eran cuevas y
aleros rocosos, con piso de restos vegetales, y pozos que servían como
depósitos y para arrojar los desperdicios.
La tecnología principal fue la
talla en piedra, para armas y herramientas, útiles para la vida diaria.
Aparecen las primeras
manifestaciones de arte pintado sobre las rocas contando algunos aspectos y
creencias de sus vidas.
Hacia la producción de alimentos
Hacia el año 5.000 a.C, se
inicia un proceso de cambio en las poblaciones del noroeste argentino, que
consistió en la instalación de viviendas permanentes, junto con los primeros
intentos de domesticación de camélidos y plantas; sin abandonar la caza y la
recolección.
Las
viviendas se empiezan a construir en espacios abiertos y se generan nuevas
relaciones sociales dentro y fuera de cada grupo. Aparecen diferencias
jerárquicas y de liderazgo. Estas variaciones, las podemos observar en
enterratorios diferenciados: unos con ajuar funerario y otros más simples.
Aumento de población, cambios
ambientales, restricciones territoriales, adelantos tecnológicos, pueden ser
algunos de los factores que llevaron a este proceso, que pondrá rumbo al
sedentarismo y la producción de alimentos.
Fue un paso complejo que trajo
consigo modificaciones en la organización interna de las sociedades y en sus
relaciones con el ambiente y con otros grupos humanos.
Los primeros agricultores y
pastores
Se termina de consolidar la
nueva forma de vida; consistente en la producción de alimentos, la organización
en aldeas estables y el desarrollo de nuevas tecnologías (cerámica, metales,
tejidos).
Las características del ciclo
agrícola y el manejo de rebaños de llamas, conducen a la aparición de aldeas
que son ocupadas todo el año, conformadas por recintos dispersos de adobe y
piedra. Su forma era circular con una o más habitaciones redondas alrededor de
un espacio central, donde se realizaban diversas actividades cotidianas.
Sus pobladores se encuentran
ligados entre sí, principalmente por lazos de parentesco. Otras áreas más
pequeñas en ambientes diferentes también son ocupadas temporalmente, con el fin
de acceder a recursos de caza y recolección como el algarrobo y chañar. Los
cultivos principales son el maíz, zapallo, quinoa, papa, poroto y ají.
Las costumbres funerarias
diferencian enterratorios de adultos inhumados en pozos o cistas, y de niños en
urnas.
Existieron variadas
manifestaciones culturales en diferentes lugares del NOA.
Hacia la complejidad
sociopolítica
Nuevos sistemas de organización
social como "La Aguada" en el área centro-oriental de la Pcia. de
Catamarca, se relacionan con cambios profundos y novedosos en la forma de vida
de los pueblos de tradición agrícola de la región.
La integración regional está
basada en la unión de diversas comunidades a través de un sistema de creencias,
de fuerte raíz andina, organizado en torno del culto al felino, las cabezas
trofeos y la ingestión de sustancias alucinógenas.
Aparecen construcciones
monumentales, como pirámides de piedra y barro, junto a plazas en las que se
reúne la gente para ceremonias públicas, y donde el sacrificio humano es uno de
los rituales permanentes.
Los cultivos en terrazas son
mejorados con sistemas de riego artificial, obteniendo alimentos excedentes
para una sociedad en expansión, que contiene a una élite dirigente y a
especialistas artesanales que empiezan a consolidarse como grupo.
La circulación de bienes y
personas a través de regiones más amplias del NOA, consolidó un nuevo orden
social con marcadas diferencias entre las personas, como nunca se había dado en
las sociedades anteriores.
Su momento de máxima expansión
se da alrededor del Siglo X d.C., y luego sus poblados son abandonados y
destruidos. No sabemos cuales fueron los motivos de su caída; pero fenómenos
naturales, problemas internos o externos pueden haber provocado su
desaparición.
La organización por regiones
Desaparecida Aguada, comenzaron
a manifestarse importantes diferencias culturales de una región a otra, cada
una tuvo su desarrollo independiente, con estilos artísticos distintos, una
marcada división territorial, defendida con luchas permanentes. Sin embargo,
compartieron el mismo sistema de organización política y económica, así como
probablemente sus creencias.
Cada una de ellas se organizaba
en jefaturas, caracterizadas por grandes diferencias jerárquicas, con grupos
sociales que tenían un acceso desigual al poder y la riqueza. La autoridad
máxima era un jefe o curaca quien tenía el poder sobre las comunidades de uno o
varios valles, pudiendo tener subalternos.
Aparecen grandes núcleos
habitacionales, importantes construcciones defensivas “pukarás” y enormes
cementerios. Se perfeccionan e incrementan las técnicas de riego artificial y
la construcción y número de silos para almacenaje de alimentos. Todos estos
cambios están relacionados con un importante crecimiento de la población y con
la agudización de los conflictos entre los grupos sociales. En algunos poblados
surgen esbozos de planificación urbana.
Surgen sociedades como las de
Belén y Santa María, entre otras, que marchaban hacia un proceso de
organización aún más complejo, pero alrededor de 1480, el imperio Inka comienza
su conquista del noroeste argentino, imponiéndoles su estructura de estado.
Aparecen
grandes núcleos habitacionales, importantes construcciones defensivas “pukarás”
y enormes cementerios. Se perfeccionan e incrementan las técnicas de riego
artificial y la construcción y número de silos para almacenaje de alimentos.
Todos estos cambios están relacionados con un importante crecimiento de la
población y con la agudización de los conflictos entre los grupos sociales. En
algunos poblados surgen esbozos de planificación urbana.
Surgen sociedades como las de Belén y Santa María, entre
otras, que marchaban hacia un proceso de organización aún más complejo, pero
alrededor de 1480, el imperio Inka comienza su conquista del noroeste
argentino, imponiéndoles su estructura de estado.